La maternidad te cambia a lo bestia

La maternidad te cambia a lo bestia. Y todo empieza a cambiar en el momento del parto.

 

El embarazo es fiesta, belleza, disfrute.... sobretodo el primero, y los siete u ocho primeros meses. Pero el parto es el principio del GRAN CAMBIO. A partir de este momento los tabús, los complejos, todo es distinto.... sobre todo con la pareja que te ve de la peor manera que te pueda ver, sudorosa, maloliente, mal peinada, y gritando partiéndote de dolor. E incluso así, eso es amor, un milagro como la copa de un pino. Es vuestro momento, el momento de los dos, nace un ser vuestro, hecho por un momento de placer de la pareja....

Pero en mi caso, mi hijo y yo nos moríamos.

Ante todo él, que no salía. Yo no, porque estaba bien atendida, o al menos controlada en un hospital. Mi hijo no salía, sufría, se le paraba el corazón y los médicos no entendían por qué, y después de más de 24 horas yo solo quería dormir, lo notaba todo, y no paraba de sufrir. Físicamente y emocionalmente.

Yo no quería una cesárea. Pero pedía a gritos una solución. No podía más, y algo pasaba.

Estas líneas son para defender que tuve una cesárea y que doy gracias a ello. Si hubiera parido a casa o varias décadas anteriores, mi hijo hubiera muerto y yo también.

He tenido dos cesáreas y amo a mis hijos por encima de todo. Y una fue vital y la otra no. La otra fue programada por mi propio pánico, y no me arrepiento, y siempre he pensado que hice lo correcto.

Tengo que reconocer que creo que las cesáreas programadas las hacen  con demasiada antelación. Mi hija la hicieron nacer en la semana 37 y creo, sinceramente, que no era necesario. El poco peso hace que succione menos, pero aun así en ambos casos tuvimos una lactancia exitosa.

Creo que durante un tiempo me sentí frustrada por tener que explicar continuamente que mis hijos no nacieron de forma normal. Hay una crítica constante a la mamás que tienen cesáreas. Yo también nací con cesárea.

Ojalá mis hijos hubieran nacido de formal natural y ojalá hubiera tenido unos postpartos menos traumáticos... Pero lo fueron, y nos adaptamos todos como con todo y somos muy felices.


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1 comentario

  • Gracias por tu post… yo también he tenido una cesárea y casi tengo que pedir perdón cada vez que lo comento….

    • Raquel