¿Hartos de piojos?

Tenemos derecho, necesitamos y nos merecemos... hablar de los dichosos piojos.

Sí. Lo confieso.

El año pasado estuvo de marzo a agosto luchando contra los piojos del pelo de mi hija. Tenemos que encontrar una solución. Ya. Urgente. Por la Salud mental de todas las familias de mi pueblo. 

Me encantaba decir que mis hijos no tenían piojos. Pensaba que al menos algo estaba haciendo bien. Pero empezó la semana santa pasada. Mi hija se rascaba muy a menudo la cabeza y como es propensa a la crosta láctea, pensé que era ésto. Pero seguía, y cada vez más insistente. Un día le pasé el peine de piojos. Y allá estaban, los monstruos.


Piojos, nada de huevos. 

Farmacia, tratamiento, mucho cepillo, lloros, rabietas, horas, y más horas, más tratamiento.

Y en una semana otra vez. Y esta vez con huevos preciosos. Le mandé una foto de los huevos a mi hermana - que era otra experta en no poder quitar piojos - y me dijo, si, guapa, son huevos. Olé.

En casa nos tratamos todos, estaba histérica y me picaba todo. Todo en la lavadora, toallas, sábanas, de mi hija, de mi hijo, las nuestras. Las fundas del sofá. 

Otra vez el tratamiento. Otra vez lavadoras. Otra vez piojos. Y así hasta agosto. Ya no habían liendres, cada semana 3-4 piojos en la cabeza de mi hija. Sin huevos. 
Las primeras lavadoras las hice con agua a 40º, las siguientes a 60º. Y más nervios, y más harta, y más asco, y más vergüenza.

Los tratamientos no funcionan??????

Los piojos iban volviendo. Una amiga mía dice que de la misma manera que en casa viven los papás, los hijos y el perro, ya ha aceptado que en la cabeza de su hija hay piojos casi de forma permanente, yo creo que acabaré así. No es que lo descuide, la verdad es que no, está desesperada. Después de meses de lociones, champús, repelentes y peluquerías especializadas, despilfarro brutal de dinero, de marcas, de peines eléctricos, nada acabó con ellos, así que ahora cada noche, hay sesión con el peine de piojos. Una cita diaria, como muy poco, 3-4 días a la semana. Algún día saca 1, algún día 6... y así casi cada día, como un ritual. Pasé a hacer lo mismo. Cada mañana y cada noche pasaba el peine en casa con el pelo seco, y cada vez que lo lavaba, con la cabeza llena de  crema suavizante, pasaba el peine otra vez. Podía estar dos semanas sin, y a la tercera volvían a aparecer... a veces a la 4a semana.....nunca puedes gritar Victoria.

Estaba - estoy - tan desesperada, era/es tan horrible, que incluso llegué a pensar en ponerle productos del gato en el cuero cabelludo (lo cierto es que hay muchas mamás que lo han hecho y me han comentado que les ha ido bien). Pero no me atrevía, vaya, sigo sin atreverme. Y sentía, siento, tanta vergüenza cuando mi hijo iba, va,  a la peluquería.... que no le encuentren piojos, por favor, que me muero.

¿Por qué siguen habiendo piojos si ya los he quitado todos?

Lleva 3 días sin piojos y sin liendres. Esta noche se lo vuelvo a mirar y tiene 2. ¿por qué? No sé si es porque no los terminamos de quitar nunca o los coge ese mismo día en el colegio porque para los piojos, el recreo es como ir a Port Aventura. 

Lo bueno fue que, mientras mis hijos consideraban los tratamientos fastidiosos, no estaban trastornados por tenerlos, les daba absolutamente igual rascarse y tenerlos o no. Me piden que se los enseñe, les hablan, se han hecho amigos. Como todos o casi todos sus compañeros los tienen, ha pasado ser lo más normal del mundo, casi es estraño el que no los tiene. De hecho, cuando voy a casa de amigos en el baño ves el peine de piojos como si fuera la pasta de dientes. Totalmente normal. Creo que la única razón por la que mis hijos no  quieren sesiones es por el peine. No les importa nada compartir su cabello.

Pero a mi me importa. Mucho. Me da mucha rabia haber perdido la batalla, y la Guerra. Tantos tratamientos, tantas horas, vinagre, colonia, alcohol, árbol de té, champús para cambiar el PH....

No sé ni como en Agosto dejamos de tenerlos. No hicimos nada diferente, de verdad. Incluso dejé de rezar para que se marcharan. Y en Septiembre seguíamos sin, y en Octubre, y en Diciembre. Y en Enero. HE GANADO!!!

Pues no. Nos han vuelto a visitar y da la sensación que va para largo.

 

Aish.

 

Vamos a deshacer mitos, que ya soy una experta en piojos, pero no en deshacerme de ellos.

Los piojos no viven el agua. MENTIRA.

Según varios especialistas, los piojos cada vez son más resistentes. Viven en el agua (pueden respirar en ella por eso hay tantos en las piscinas flotando esperando a que venga un niño maravilloso y agararrase a su lindo cabello para que su mamá y -de rebote toda la familia- se vuelvan locos). 

En un pelo corto no hay piojos. Mentira.  Ayuda a que pase mejor el peine pero haberlos hay igual. Mi hijo ha pasado temporadas con piojos con el peló cortísimo.

Los piojos solo quieren ir al cabello limpio. Este mito empezó cuando éramos pequeños para tratar de eliminar el estigma de que la clase media tenía piojos que se consideraba que era de pobres. Pero los piojos no discriminan, a ellos la higiene personal les importa un comino. 

A los piojos no les gusta el pelo recogido. MENTIRA. Mi hija llevaba media cabeza con trencitas africanas y vi piojos de fiesta por allí. Les entusiasmó!

Hay piojos en las escuelas. SI. Y también en fiestas familiares, fiestas nocturnas, actividades extraescolares, colonias, cumpleaños...los piojos son muy sociales, les va la marcha.

Los piojos saltan. MENTIRA. Los piojos no pueden volar, saltar, nadar o sobrevivir y reproducirse fuera del cuero cabelludo. No pueden vivir en  toallas, ni en ropa, ni en almohadas (admito que he tirado insecticida en las almohadas de toda la casa). Si algún piojo cayera en el sofá  moriría poco después.

Algunas personas son inmunes. SI. Como con los mosquitos. Este verano fuimos al Delta del Ebro y los mosquitos - incluso con pulseras antimosquitos - estaban de verbena en mi piel y al resto de la familia nada de nada. Algunos cabellos son mansiones de La Moraleja para ciertos piojos. Y es cierto que a veces cambia, como si de repente tanto lujo les molestara.

 

 Pero estamos consiguiendo romper el estigma, ya nos atrevemos a hablar de ello, a reirnos y a desesperarnos en plan terapia. Ya es hora de que vemos los piojos de la cabeza como un problema de la infancia como puede ser la varicela, los mocos y las gastroenteritis. La mayoría de nosotros lo conseguiremos tarde o temprano. 

Y sí, todavía hay gente que no los tiene. Os lo juro. Conozco a una mamá que nunca ha visto un piojo.  Nadie se lo cree.  Que no lo diga muy alto porque harán experimentos con su hijo. :-)

 


Compartir esta publicación


Dejar un comentario

Por favor tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados